Textos introbables 4.04 “PAN MOJADO CON PERFUME”. Conferència a una jornada tècnica sobre perfumeria (2008)

01/12/2021

Aprofitem un concepte escrit per Robert Musil a “El hombre sin atributos” per parlar un cop més del de sempre: natural-artificial, ciència de la vida quotidiana, ciència i art…


Textos Introbables 4.03 NATURA NATURAL (OMNIS CELLULA 2007)

29/11/2021

Text que representa força bé el que penso de la paraula natural aplicada a la publicitat.


Textos Introbables 2-9. QUÍMICA, NATURALMENT (2003)

29/10/2021

El títol d’aquesta conferència del Dia de la Química 2003 l’he usat de forma recurrent en diferents versións, i me l’han copiat mil vegades. Cap problema. El text és en castellà per alguna de les autoritats que van assistir a l’acte.


Textos introbables 1-11. ERRADES I ERRORS EN L’ENSENYAMENT DE LA QUÍMICA ELEMENTAL (1991)

30/09/2021

Text de didàctica en una obra col·lectiva d’homenatge a Enric Casassas.


CUESTIONES -NO TAN TRIVIALES- DEL DESCONFINAMIENTO . 15 (28-5-20)

28/05/2020

Cuestión 24

 Un telesilla tiene 100 sillas. Estamos subiendo sentados en una de ellas. ¿Con cuántas sillas nos cruzaremos al largo de todo el recorrido de subida?  Consideramos que en los extremos de la instalación, donde giran las sillas para cambiar de dirección, no se acumulan.

 

***********************

 RESPUESTAS A CUESTIONES.14  (27-5-20)

 Cuestión 23

Sugerir en qué unidades se miden, y a qué equivalen en unidades del Sistema Internacional, los siguientes conceptos cotidianos:

a) densidad del tráfico

b) densidad de población

c) grados alcohólicos

d) fuerza del viento

e) altura de una nota musical

f) intensidad del tráfico

g) volumen de tráfico

Respuesta 23

Cada actividad de la existencia ha generado terminología propia, y alguna de esta trminología puede coincidir con la de otro campo. El problema se manifiesta cuando, con la misma denominación, cada campo se refiere a aspectos distintos, que a su vez pueden medirse con técnicas y unidades distintas. Ello puede dar lugar a confusiones, normalmente poco problemáticas, pero que a veces pueden tener consecuencias. Por ello es conveniente, manteniendo la terminología propia de cada campo, procurar encontrar la forma de reducirla a las magnitudes y unidades consensuadas mundialmente.

  • La fuerza del viento normalmente se refiere a la intensidad con que notamos el viento, y ello depende de su velocidad. Los meteorólogos se refieren a la fuerza del viento y la miden en km/h, es decir, se refieren a una velocidad. Sus unidades son m/s o km/h.
  • los grados alcohólicos indican la cantidad de alcohol de una bebida. En Europa (excepto el Reino Unido) se indican así: 38% vol . Indica que hay 38 mililitros (mL) de alcohol etílico puro en 100 mL del producto. En este caso se trata de un destilado. Es, pues, una concentración porcentual volumétrica, y por tanto, sin unidades en el SI. En Sudamérica se suele indicar por 38ºGL, en recuerdo a Gay Lussac, científico francés que inventó un alcoholímetro para medirlo. En los EUA usan los grados proof que son la mitad de un grado alcohólico de aquí, o sea que el número de la graduación alcohólica de un licor en EUA es el doble que aquí. En el Reino Unido usan otras graduaciones.
  • La altura de una nota musical es la frecuencia fundamental con que es percibido el sonido. Dicha percepción es no sólo la frecuencia fundamental, sino su mezcla con armónicos. En todo caso, la frecuencia es el número de ciclos por segundo de la vibración, y se mide en hercios (Hz), cuyas unidades son s-1
  • La densidad de población es el número de habitantes por unidad de área. Aquí la densidad no se refiere a un volumen, como cuando se dice que la densidad del agua es 1 kg/L. Se está hablando aquí de un valor por unidad de superficie. El número de habitantes se mide en número, y las cantidades, en el Sistema Internacional, se debería medir en moles. Por tanto, la densidad de población se debería medir en moles/m2 (!).  Pero, naturalmente, un mol de personas son 6,022*1023 individuos, con lo que la densidad de un territorio de 100 habitantes por km2 sería del orden de 0,16*10-9 attomol /m2, siendo un attomol 10-18 mol, es decir, una trillonésima de mol. El mol, que es una buena unidad para contar átomos o moléculas,  no es una buena unidad para contar individuos u objetos cotidianos…
  • La densidad, la intensidad y el volumen de tráfico pueden referirse a lo mismo o no. Para indicar la cantidad total de tráfico que ha salido o entrado a una ciudad se puede hablar del volumen de tráfico, que si se refiere a vehículos totales sería una cantidad, y la unidad del SI, por llamativo que parezca, tendría que ser también el mol, citado en la respuesta anterior. La densidad de circulación se refiere más a la ocupación de las vías, y se debería referir al número de vehículos por unidad de tiempo (el caudal global de la vía o el caudal por carril), cuyas unidades serían también mol/s.  La intensidad de circulación, por lo que oigo de los comentaristas de tráfico de los medios de comunicación, es la densidad de circulación antes mencionada. Esta confusión se extiende a los paneles indicadores de circulación de las poblaciones.

Otros conceptos, más difíciles de reducir a términos matemáticos, serían el ritmo de vida (¿el número de eventos al que uno asiste por semana?), el nivel cultural (¿la cantidad de bits de información almacenados en el cerebro y su capacidad de usarlos?), el grado de aceptación (¿la cantidad de amistades que uno tiene?) o el nivel de vida (¿ la cantidad de bienes privados o públicos disponibles?). Y tantos otros conceptos parecidos. Los sociólogos, psicólogos y economistas deberían ayudarnos en las definiciones.

Fuente: propia

Más información: “Aragó dens” (en catalán) NPQ nº 442.  https://issuu.com/colquimcat/docs/npq_442

 

Indicadores de circulación. Mezclan un concepto de densidad (denso) con un concepto de estado físico (fluído). Pero puede haber fluidos densos…


CUESTIONES -NO TAN TRIVIALES- DEL DESCONFINAMIENTO . 1 (12-5-20)

12/05/2020

Frygt og Bæven, como dijo el danés Sören Kierkegaard en su libro de 1844.  Efectivamente, temor y temblor es lo que siento hoy al empezar este segundo proyecto generado por el esplín del confinamiento. Esplín es sinónimo de melancolía o tedio. deriva del inglés spleen, que viene del griego, y significa bazo o melancolía también, y es el término que usó Baudelaire para indicar su estado de ánimo. Pasó al español y muchos escritores románticos se atribuyeron a sí mismos un estado de esplín. No, no tengo esplín, pero por lo que leo por Twitter o Facebook hay cierto número de gente que se recrea en imaginar que lo tiene, y aprovechan para augurar futuros apocalípticos y madmaxes.

Eso que sigue es un conjunto de cuestiones de muy diversa índole, para hacer reflexionar, y acumuladas a lo largo de los años. Eso ha sido un buen subproducto del confinamiento: el tiempo para ordenar los libros, las fotos, los documentos y las ideas. No son cuestiones memorísticas, como eran algunas del Trivial del Confinamiento. Tampoco están limitadas a aspectos centrados en la Química. Aquí  habrá de todo: lógica, lengua, química, física, matemáticas, urbanismo, sentido común…

Cada día se plantearán una o dos cuestiones, a veces con un enunciado muy simple, y otras con enunciado más complejo.  La mayor parte son ideadas por un servidor, pero algunas serán tomadas de otros, y procuraré citar su origen. Al día siguiente se dará la respuesta y la explicación, si hace falta, que hará falta. Cuando tenga alguna bibliografía o webgrafía que citar, lo diré.

Se agradecerá la colaboración de los lectores con sugerencias, incluso si son críticas…

En esta ocasión, durante la semana trabajaremos pero, como dijo un importante político de la transición española,  los domingos vacaremos.

 

CUESTIONES -NO TAN TRIVIALES- DEL DESCONFINAMIENTO . 1  (12-5-20)

Cuestión 1

Muy elemental, y bien conocida por todos los lectores. Da hasta cierta vergüenza plantearla, por si ofendo la inteligencia de alguien. Pero, como dijo el Rey a Alícia: “Empieza por el principio y sigue hasta que llegues al final; allí te paras” . Eso haremos, empezar por el principio, sólo que no sabemos cuál es el final...

Hablando de empezar por el principio, recuerdo que el libro de Atkins y JonesQuímica. Moléculas. Materia. Cambio” para primeros cursos de universidad, del que tuve el placer de dirigir la traducción, en su apéndice matemático empieza con “Sumar un número negativo es lo mismo que restar un número positivo“. Eso es empezar por el principio.

Por fin, la cuestión:

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

 

Cuestión 2

En Cataluña hay una comarca denominada  la Conca de Barberà, en las comarcas desconfinadas (en fase 1) de Tarragona. Conca significa cuenca. Uno de los municipios de la Conca de Barberà se denomina Barberà de la Conca.

La  cuestión es simple:  ¿Qué fue primero, la Conca de Barberà o Barberà de la Conca?

¿Conoce el lector algún otro ejemplo similar? Rubielos de Mora y Mora de Rubielos, de la comarca de Gúdar-Javalambre (Teruel) no son un ejemplo porque se trata de la permutación del nombre de dos municipios.

Mañana, las respuestas. Si quieres responderlas a través del blog, ningún problema. Comentaré las respuestas que planteen algún aspecto interesante.

 


L’abecedari de la química

01/11/2018

CAT:  Nova entrada al blog DivulCat. : analogia entre l’alfabet i el llenguatge elements-molècules-compostos [+]

ESP:  Nueva entrada en SciLogs: analogía entre el alfabeto y el lenguaje elementos-moléculas-compuestos  [+]

 


PUBLICITAT JABBERWOCKY

16/11/2017

Twas brillig and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe
All mimsy were the borogoves
Ant the mome raths outgrabe.

Borogoves, raths i toves, segons Tenniel.

Així comença el celebèrrim –per a uns quants- poema Jabberwocky, de Lewis Carroll, inclòs a la segona part de les Alícies, la Through the Looking-Glass. El poema és el més famós dels poemes nonsense, una branca de la literatura que es va cultivar a l’època que Carroll escrivia les seves obres, i hi ha molts escriptors que en van fer.

En el mateix llibre, el personatge Humpty Dumpty dona algunes idees de què són i què volen dir aquests termes imaginats, idees absolutament boges sobre etimologies absurdes o paraules-maleta fetes per la condensació de dues altres paraules. Fins i tot l’il•lustrador Tenniel va dibuixar alguns d’aquests toves, borogoves i raths, que de la lectura del poema clarament es detecta que són animals però no podem imaginar-los, d’entrada.

Els traductors van bojos per fer una versió que respongui al poema original, ple de paraules sense sentit. Hi busquen la sintaxi genuïna de l’idioma, i noves paraules eufòniques inventades, que responguin al sentit –sentit imaginat- original però que siguin coherents amb la llengua a la qual tradueixen. Per exemple, una de les versions en català d’Amadeu Viana (1998) es titula Xerramicós i comença dient

Dens era dens quan la brova fircant
gorsava i esmeia en la drana.
Tot ho imutava la sardatxana
i anardava les grates lo lutant.

O, en castellà, la versió de Marià Manent (1944), titulada El Dragobán i que a mi és una de les que més m’agraden:

Llegaba ya el hervín. Blendes casquines
huldaban y jarcían en el gardo..
Calígonos estaban los cibines
y venía el verdal con paso tardo.

Si el lector sap castellà o català –al menys, català en sap segur, i castellà gairebé segur també-, detecta ràpidament les paraules sense sentit inventades pels traductors, com sardatxana o cibines.

Vegem-ne ara una altra traducció, inèdita fins avui, de la que publico per primer cop el començament:

Es el candelo, y los gallardos tovos
en temporil groquean y grojean,
sin romeos acurban los borogovos,
lasradas momesasturias prendan.

Aquests versos són l’inici de la traducció del Jabberwocky Jerigoníada– en mingaña, un argot d’ofici inintel•ligible per al profà, de sintaxi castellana, específic dels esquiladors, cardadors, i matalassers que treballaven la llana a Castella i Aragó. Blanca Gotor, que és filla d’un d’aquests operaris i professora d’institut a Barcelona, està recuperant aquest argot i transcrivint-hi contes infantils, recopilant vocabulari i difonent-lo sempre que en té ocasió.

Estic segur que gairebé cap dels lectors coneix aquest argot, jo tampoc el coneixia [+]. N’existeix un diccionari [+]. Quan llegim el poema citat en mingaña, ¿com podem identificar els termes que realment són del mingaña dels termes inventats per l’autora perquè sonin i semblin de mingaña? Jo no ho sé distingir. En català sí, perquè en sé i sé que la sardatxana és un invent. O en castellà és un invent l’hervín. Però, ¿és en mingaña un invent el candelo? ¿O los tovos?. I el mateix ens passaria en qualsevol altre idioma que no coneixem.

A més del mingaña, hi ha altres argots d’ofici com la gacería [+] i fins i tot podriem considerar-hi la lingua franca o sabir, que és una parla de mariners mediterranis ja extingida, però que es va resucitar ara fa uns anys. Es va comentar a aquest blog perquè hi ha l’Alícia traduida [+].

INCÍS
Lector, si estas interessat en l’Alícia, o en el Jabberwocky, et convidem a la segona jornada Delícies d’Alícia, de la UB, del 23 de novembre de 2017 a les 16:15, amb el tema monogràfic Jabberwocky. Allà es presentarà completa la versió del Jabberwocky al mingaña, i detalls de la traducció, entre moltes altres coses interessants, incloses música, vídeo i recitatius, Més informació: [+].
FINAL DE L’INCÍS.

És habitual trobar Jabberwockies a la vida de cada dia. Llegim la publicitat d’un cosmètic on ens diu que té cèl•lules mare vegetals, que hi ha posat coenzim Q10, o que té àcid hialurònic, o urea, o col•làgen o retinol o pyrithyone o liposomes., Uns preparats contra la grip contenen oscillococcinum. Hi ha la dieta alcalina, la bona, i la dieta àcida, la dolenta. A la publicitat de iogurts hem vist i veiem que contenen Saciactiv, Calciforte o fitosterols, els detergents són o eren densoactius, i contenen oxigen actiu. I fins i tot el Renault Clio venia, segons els publicitaris, amb Zirithyone.

Tot plegat és un llenguatge Jabberwocky, tècnic o científic, incomprensible per a la majoria dels lectors. Una persona no química o no farmacèutica no pot saber si aquests termes existeixen, si corresponen a substàncies reals, i si serveixen per a res. Moltes d’aquestes substàncies existeixen, però altres, les que he posat en cursiva, són invents.

Capsa i etiqueta del medicament homeopàtic Oscillococcinum.
Fes doble clic per ampliar.


Com pot una persona no versada en el llenguatge tècnic conèixer si li fan passar gat per llebre en la publicitat? No pot. La publicitat es basa en la confiança que el consumidor té en la marca o en qui ven el producte. Si un farmacèutic et suggereix que compris oscillococcinum, t’està venent un preparat homeopàtic que no té més que sucre en forma de boletes, però no hi ha ni rastre de la substància que diu que hi ha, i que a més no ha existit mai, perquè l’oscillococcinum seria un microorganisme que un inexpert metge francès, Roy, va creure veure el 1925 a la sang de certs pacients, però del que no se’n ha demostrat mai l’existència. Aquest és un exemple d’engany. Però tu te’l creus perquè fas confiança en el farmacèutic, que creus que no t’enganyarà… però molts cops és el mateix farmacèutic l’enganyat per les farmacèutiques, les empreses, ben entès.

L’ús de terminologia inventada però amb algun fonament és una altra forma de tergiversació. El terme densoactiu va ser inventat per vendre detergents líquids i és una paraula-maleta fruit de la condensació de dens– que en realitat volen dir viscós o espès- i actiu, és a dir que té matèria activa detergent. És un terme no científic. També són invents amb base real el Saciactiv o el Calciforte dels iogurts [+], que són barreges d’ingredients que molts iogurts contenen. Si es personalitza amb un nom la barreja, i es registra, se li dona un estatus de producte gairebé farmacèutic i per tant a les propietats nutricionals del iogurt se li afegeixen les terapèutiques, sigui per rebaixar el pes o per augmentar el nivell de calci a la sang. Farien el mateix efecte els iogurts sense aquests termes inventats, però això els diferencia dels de la competència atribuïnt-los més nivell científic.

La resta de termes citats corresponen a substàncies realment existents, i la major part tenen efectes provats, al menys en determinades condicions d’ús. Les marques els destaquen en la seva publicitat per fer aparent el seu compromís amb la recerca al servei del consumidor, per augmentar el seu prestigi enfront de les marques blanques, que les copien amb uns mesos de demora.

Les empreses de l’alimentació cada cop més aposten per l’estratègia de la transparència, procurant evitar en els seus ingredients terminologia “sospitosa de química”. En lloc de posar els additius que contenen en forma de la grafia E-322, per exemple, posen “lecitina”, que és el mateix. Procuren eliminar la presència d’additius colorants i s’han inventat la gamma d’aliments colorants, que són també additius sense la classificació E, que tenen per objectiu donar color als aliments, i que deriven d’extractes vegetals: el color vermellós dels iogurts de maduixa l’aconsegueixen, per exemple, amb extracte de remolatxa. En canvi, els fabricants de cosmètics i detergents basen la seva estratègia publicitària en la ciència, amb spots televisius on surten experts de bata blanca, amb terminologia científica.

Qui usa també la terminologia Jabberwocky són els seguidors i practicants de teràpies alternatives. No en tenen prou amb usar terminologia xinesa, japonesa, coreana o hindú (yin-yang, aiurveda, ki) sinó que fagociten terminologia científica estàndard i la pretenen convertir en teràpies, com és el cas de la medicina quàntica, la cromoteràpia, o la medicina ortomolecular. Tot falàcies sense contingut científic.

La regulació de l’etiquetatge dels aliments, cosmètics i detergents ha ajudat i ajudarà més a la informació veraç del consumidor. La regulació de les teràpies alternatives serà impossible, perquè les ànsies de l’ésser humà de sanar-se i no patir hi seran sempre, i sempre hi haurà qui les explotarà impunement en benefici propi. En principi un nivell superior d’educació global hauria d’evitar caure en els paranys dels Jabberwockies quotidians, però en sóc força escèptic…

Densiaforte, la marca de iogurt que diu que té calciforte, però que realment no és un ingredient.


QUATRE NOUS (?) ELEMENTS QUÍMICS

15/06/2016

(Actualitzat 30-11-16)

Estem parlant dels elements 113, 115, 117 i 118. Nous, nous no són.

L’element 113 (ununtri) potser es va sintetitzar el 2003 a Dubna, Rússia, i amb tota seguretat a RIKEN, Japó, el 2004, laboratori que en té la prioritat. Primer el van detectar amb un únic àtom, i després n’han vist uns quants més. Per això la IUPAC acaba de proposar, a suggeriment del RIKEN, per a aquest element el nom nihonium (símbol Nh), derivat d’una de les formes de pronunciar en japonès el nom de Japó (日本) nihon. També s’havien suggerit japonium, rikenium i nishinsnium (de Nishina, físic japonès).

L’element 115 (ununpenti) es va sintetitzar a Dubna, Russia en una col•laboració amb el laboratori Lawrence Livermore, EUA. Se’n han observat fins al moment uns cent àtoms. Tant Dubna com Livermore tenen ja noms d’elements químics (el dubni i el livermori, respectivament) i per aixo han suggerit a la IUPAC el nom de moscovium Mc, Dubna és a 140 km de Moscú, dins de la regió metropolitana, la oblast o província de Moscú.

Dr. Yuri Oganessian, de  DUBNA. Fes clic per ampliar.

Dr. Yuri Oganessian, de DUBNA. Fes clic per ampliar.


L’element 117 (ununsepti) va ser descobert el 2010 per un equip rus-americà de Dubna i l’Oak Ridge National Laboratory de Tennessee, i també va ser produit per un equip germano-americà. La prioritat va ser pels primers, que van proposar el nom de tennessine Ts, de Tennessee, obviament. Primer l’ORNL va sintetitzar californi amb finalitats comercials, del que van extreure 22 mg de berkeli Bk, subproducte de la síntesi del californi. L’isòtop de berkeli té una vida mitja de 330 dies, i van tardar-ne 150 a refredar-lo i purificar-lo químicament. En un avió comercial el van enviar a Dubna, però les autoritats russes es van negar a acceptar-ne l’entrada dues vegades per problemes burocràtics, o sigui que els menys de 22 mg de berkeli va creuar l’Atlàntic cinc vegades, fins que finalment el contenidor va ser portat a Dubna, quan ja quedava poc temps per fer l’experiment. Van detectar finalment l’element 117. Atès que van participar al seu descobriment diversos laboratoris, inclosos els que van confirmar els resultats, fer una proposta de nom va resultar conflictiu, i es van decidir finalment per donar-li el nom de la regió on hi ha el laboratori que va començar el procés. Té l’avantatge de que tennessine pot acabar amb naturalitat en -ine, com el nom en anglès de tots els elements del grup 17 (fluorine, chlorine, bromine…).

L’element 118 (ununocti) va ser sintetitzat inicialment a Dubna el 2002, i com tots aquests elements, és radiactiu i molt inestable. Només se’n han sintetitzat alguns àtoms. El director de la recerca ha estat Yuri Oganessian, que havia participat també a totes les síntesis dels elements anteriors. Per això el nom proposat ha estat el de oganesson Og, que acaba en -on, com tots els elements del grup 18 en anglès: argon, neon, krypton…, excepte l’helium. Investigadors de Berkeley havien proposat abans el nom de ghiorsium Gh en honor d’Albert Ghiorso, líder del grup que havia reclamat que l’havien sintetitzat abans. Però Ninov, membre del seu equip, va ser acusar de frau per publicar dades falses sobre les síntesis dels elements 116 i 118, i fou expulsat.

Els elements, doncs, no són nous. Els seus descobriments tenen ja uns anys. El que és nou és que la IUPAC ha obert el procés de donar-los noms formals. Fins novembre hi ha temps de rebatre’n les propostes.

Com s’han de dir en català? En Pep Anton Vieta pronostica que probablement s’acabin dient nihoni, moscovi, tennessi i oganessó. A l’espera de que l’Institut d’Estudis Catalans dicti la seva decisió, fem-hi alguns comentaris.

Sobre el nihonium Nh. El nom del país que aquí coneixem com a Japó té dues pronúncies en japonès, cap de les quals s’assemblen a “Japó”. Els mateixos signes es poden llegir de dues maneres, una més formal (Nippon) i una altra més col•loquial (Nihon), amb una h aspirada que sona més nijon que nion. Aquí parlem de la cultura nipona, no nihona. Per tant, una opció en català seria dir-ne niponi. Si sembla millor nihoni, hi hauria també l’opció d’escriure nioni, sense l’h que no pronunciarem. O nijoni, si ens volem acostar a la pronúncia nipona (com fem amb el laurenci, de lawrencium, malgrat que sí que escrivim berkeli i no berqueli, en contradicció amb l’argument anterior). El símbol Nh no correspondria a algunes d’aquestes propostes, però la discrepància entre noms dels elements i els seus símbols és habitual en totes les llengües.

Sobre el moscovium Mc. Sembla indubtable que s’acabarà dient moscovi, sense conflictes. Aquí diem Moscú, però moscovita. No té objecte, doncs, un hipotètic moscuvi.

Sobre el tennessine Ts. La lògica seria dir-ne en català tennessi. Només hi ha el problema de la similitud de pronúncia amb el tecneci. Però aquestes similituds són abundoses en els noms dels elements. Vegem sodi i rodi; cesi i ceri; tal•li i tuli; radi i rodi; i la tripleta erbi, terbi i iterbi. Val a dir que tennessi i tecneci s’assemblen més i, per tant, hi ha més probabilitat d’errors.

Sobre l’oganesson Og. No sembla que hi hagi d’haver cap problema en dir-n’hi oganessó, malgrat que és un nom realment lleig. La terminació segueix la regla d’accentuar l’o final del grup 18.

Tots aquests elements no tenen per ara cap valor pràctic, naturalment, més enllà de la recerca bàsica, com és la validació o no dels models atòmico-nuclears predits ja fa molts anys: Seaborg havia predit cap als 60 una “illa d’estabilitat” amb nuclis amb certs nombres de protons i neutrons, i amb penes i treballs els científics s’hi van acostant

Els nous símbols ajuden una mica als jocs de paraules químics basats en els símbols dels elements. Og introdueix una vocal, cosa que sempre va bé. I la ubicació del Ts permet fer una paraula diagonal més en la sopa de símbols en català: PoTs. O sigui que l’article que vaig escriure “Sopes de símbols“, inclòs al llibre “La Química de cada dia“, ja és antiquat [+].

Ubcació dels nous elements, amb els seus símbols provisionals

Ubcació dels nous elements, amb els seus símbols provisionals

AMPLIACIÓ 20-6-16. El prof. Nagayasu Nawa m’amplia la informació sobre el nihonium i els noms japonesos:
In Japanese language, “nihon” might be equal with “nippon” for almost all Japanese people. We use both of them. You could see “nippon” more than “nihon” because “nippon” had been recommended by a council on Japanese language in 1934, although it was not adopted formally by Government. So we feel that nihonium looks like nipponium very much. IUPAC news on 8 June 2016 said, “While presenting this proposal, the team headed by Professor Kosuke Morita pays homage to the trailblazing work by Masataka Ogawa done in 1908 surrounding the discovery of element 43. [+]

Masataka Ogawa (1865 – 1930) was a Japanese chemist known for the discovery of rhenium, which he named nipponium. [+] On 10 June, in a TBS radio program, Dr. Masanori Kaji at Tokyo Institute of Technology described the historical background of Japanese name of element. For example, “san-so” for oxygen means origin of acid, is similar in another language. “sui-so” for hydrogen means origin of water, “ti-sso” for nitrogen means suffocating gas, “en-so” for chlorine means origin of salt. These names ending “-so” were translated to Japanese by Udagawa, Yoan (1798-1846) who studied Western chemistry in Dutch language. Another example, “uran” for uranium originates in German “Uran”. And Dr. Kaji gave a detailed explanation of Dr. Masataka Ogawa and so-called illusory nipponium.”

(Actualització 30-11-16)
La IUPAC ha acceptat avui els noms inicialment proposats: nihonium, moscovium, tennessine i oganesson [+]


DDT INORGÀNIC, SOFRE ORGÀNIC

28/04/2016

Quan l’Alícia li retreu a Humpty Dumpty que una mateixa paraula no pot tenir dos significats diferents, aquest respon que quan ell usa una paraula significa exactament el que decideix que signifiqui en cada moment. L’Alícia, desconcertada, dubta de que es pugui fer que les paraules tinguin tants significats diferents. I Humpty Dumpty li replica que “la qüestió és qui mana aquí, i res més“.

Qui té la propietat de les paraules? Segons Humpty Dumpty, el qui mana. No són els diccionaris ni les acadèmies, que es limiten a fer de notari de l’ús que té cada paraula en un moment històric, excepte quan fan política i posen o treuen significats a les paraules en funció dels interessos partidistes, com ha fet recentment la RAE.

A una web de menjar ecològic, natural i orgànic, vaig llegir l’afirmació de que el pesticida DDT era rebutjable perquè era inorgànic, i en canvi el tractament de plagues amb sofre era acceptable perquè era orgànic. Si jo repasso la química, està ben clar que el DDT, 1,1,1-Tricloro-2,2-bis(4-clorofenil)età, abans denominat dicloro-dimetil-tricloroetà, és un pesticida organoclorat, clar exemple de molècula de la química orgànica, i en canvi, el sofre és un clar representant d’un no metall inorgànic.

La molècula de DDT

La molècula de DDT

Podriem titllar la web citada d’ignorant i de que no saben química. I potser és cert, però l’ús dels termes inorgànic i orgànic en el sentit oposat al que els químics fem servir no és un simple problema d’ignorància, tant de bo fos només això. Aquest és un exemple més de l’ús d’una terminologia generada en un context i que s’ha escapat i depassat l’àmbit estricte en que estava, que ha colonitzat altres ambients, i que arriba a agafar sentits contraris als originals.

Vegem-ne alguns exemples en altres camps: cap als anys setanta, quan va créixer la preocupació per la contaminació, es va començar a parlar del medi ambient. Tots els esforços dels puristes per fer veure que els termes medi i ambient són quasi sinònims, i que s’havia de parlar només del medi van ser inútils, i medi ambient s’ha quedat.

De la mateixa manera, la preocupació pel medi -ambient- va passar a ser un tema ecologista, no ecològic. No va servir de res que veus autoritzades com Margalef aviséssin de l’ús abusiu d’aquest terme, o que Ramon Folch arribés a escriure un llibre intentant distingir els termes: “Sobre ecologisme i ecologia aplicada“. Res, ecologisme s’ha quedat, convertint la ciència –ecologia– en militància –ecologisme. Ara has de ser ecologista, perquè si no, ningú entén que pots ser respectuós amb el medi o amb pràctiques sostenibles però no ser ecologista militant, és a dir, considerar el respecte al medi com a valor principal orientador de la teva vida i actituds.

Parlar d’agricultura biològica sempre em fa mal a la vista o a l’oida. Com pot ser una agricultura, sinó biològica? No serà geològica… I si n’hi diuen agricultura ecològica, el mateix mal a l’oida o a la vista. Tot ecosistema és descrit per l’ecologia, ciència que explica les relacions entre espècies i el seu medi, i naturalment cada camp cultivat, cada erm o cada bosc són descrits i avaluats amb les eines de l’ecologia, al marge de quin sigui el seu estat, el seu origen, la seva proximitat a l’estat que tenia abans de la intervenció humana o les pràctiques que s’usin per cultivar-lo. Naturalment termes com agricultura biodinàmica, buits de contingut rigorós, són encunyats per aquells que volen vendre’t algun producte diferenciat dels altres, però sense diferències mesurables més enllà de pràctiques ratllant l’esoterisme.

La terminologia científico-culinària és també ambigua. Quan els cuiners parlen d’emulsions, molts cops no parlen del que el químic descriuria com a emulsió, sinó que parlen de suspensions o de gels. Quan el cuiner parla de la gelatinització de les patates, allà no hi gelatina de cap mena, sinó hidratació del midó. Quan alguns cops es cita la caramelització, vol dir reaccions de Maillard o viceversa. I tants altres exemples.

Etiqueta de la producció ecològica a Catalunya

Etiqueta de la producció ecològica a Catalunya

Anem al DDT. És un compost amb enllaços entre carbonis: un compost de la química orgànica, naturalment. Però no. Avui orgànic, per a molta part de la població, és sinònim de biològic o ecològic. És a dir, de producte obtingut sense l’ús de pesticides de síntesi i sense fertilitzants de síntesi, segons està definit en el reglament CE 834/2007, ones parla dels productes ecològics. L’ús del terme orgànic és més habitual als paísos anglosaxons. La normativa legal actual parla d’agricultura biològica o ecològica -un abús, etimològicament parlant- i no d’agricultura o ramaderia orgàniques, però el terme orgànic va entrant aquí amb força. Naturalment, el DDT és un pesticida de síntesi, un químic, i com a tal és rebutjat per l’agricultura ecològica o orgànica. Com que el DDT no és un producte orgànic, el titllen d’inorgànic, perquè el prefix in- té el valor de negació, com a indesitjat, inadequat, inanimat. L’ús del terme inorgànic aquí és en flagrant contradicció amb el terme usat per la química.

Però el sofre és diferent. El sofre és un plaguicida usat en l’agricultura tradicional, en diverses formes. i forma part del catàleg de productes autoritzats en les pràctiques de l’agricultura ecològica, junt amb diversos derivats de coure, el permanganat de potassi, el sabó de potassa, polisulfur de calci, bicarbonat de sodi i altres productes. Per tant, el sofre és, en la terminologia d’aquest entorn, un plaguicida biològic o orgànic. En aquest cas, es dóna la curiosa circumstància que la major part del sofre utilitzat és un subproducte de les refineries, que el treuen de compostos de sofre presents al petroli, com els mercaaptans o tiofens. El petroli, un compost natural i orgànic però fòssil i no sostenible, i per tant d’ús rebutjable segons els principis de la producció ecològica. El sofre, doncs, podem dir que realment és un producte orgànic, ni que sigui estudiat per la química inorgànica, la que en francès es diu chimie minerale

Qui mana en aquesta terminologia? Ja no són els químics, encunyadors dels conceptes de química orgànica o química inorgànica, sinó els practicants de l’agricultura no convencional, els seus seguidors i els mitjans de comunicació generals. Els químics i en general els científics han perdut el seu paper prescriptor de la terminologia.

Aquest canvi de valor dels termes es dóna sempre al llarg del temps. Pensem un cop més en la química orgànica. Aquesta denominació la va inventar Berzelius el 1807, per referir-se als compostos que derivaven dels éssers vivents, compostos que imaginaven que només es podien obtenir des de la biologia: parlem de la sacarosa, de les proteïnes o de la lecitina. Es suposava que els éssers vivents tenien un principi o força vital que els permetia fer aquestes síntesis, en general més complexes que les que es feien als laboratoris d’aquell temps. Però Wöhler, el 1828, va sintetitzar la urea CO(NH2)2 al seu laboratori a partir del cianat d’amoni NH4OCN, que és un compost clàssic obtingut a partir compostos inorgànics. El principi del vitalisme se’n va anar en orris: no calia un ésser viu per obtenir una molècula orgànica, sinó que es podia sintetitzar a partir de productes no derivats dels éssers vius. El concepte de química orgànica tal com l’havia imaginat Berzelius, va passar a voler dir química del carboni, que engloba tots els compostos amb carboni derivats dels éssers vius i tots els altres sintetitzats pels químics i no existents a la naturalesa, com el teflon, el PVC o el DDT. Però es segueix dient química orgànica. I al llarg del segle XX s’han inventat termes com la química bioinorgànica o la química organometàl•lica, que estudien famílies de productes i d’estructures entre la inorgànica i la orgànica. Les sutileses i diferències entre elles les deixarem per als experts.

Fins i tot el concepte química del carboni és també ambigu, perquè compostos com el monòxid de carboni CO, el diòxid de carboni CO2, el cianur d’hidrogen HCN o els carbonats con el de calci CaCO3 són compostos de carboni indubtablement inorgànics, sense relació ni estructural ni de propietats amb altres compostos de carboni. I, si per ser més precisos, volem considerar la química del carboni com la de les molècules en que l’àtom de carboni està unit amb ell mateix amb enllaç covalent, tampoc aquesta és una solució acceptable, perquè en quedaria fora el metà CH4 i tots els seus derivats, com el cloroform CHCl2, el metanol CH3OH o l’àcid fòrmic HCOOH, indubtablement orgànics.

Altres termes químics que han agafat sentits ben diferents del valor científic inicial són els termes alcalinitzant o acidificant, referits a aliments que pretesament acidifiquen o alcalinitzen l’orina, segons les teories no contrastades científicament de Warburg. En aquesta concepció es donen paradoxes com que les llimones serin aliments alcalinitzants.

No, els químics ja no som propietaris de la terminologia química, al menys de la clàssica. Els científics i tècnics ja no som els prescriptors socials ni el que creem tendències, si és que alguna vegada ho hem fet. Són els departaments de publicitat de les empreses de productes de consum els que inventen terminologia no ortodoxa i a vegades sense sentit per suggerir ciència avançada: densoactiu, Calciforte, neosoma. Són els venedors de fum i els esotèrics qui s’apropien de terminologia científica per envoltar els seus inútils productes de respectabilitat científica, inventant denominacions fantasioses com agricultura biodinàmica, constel•lacions familiars, memòria de l’aigua o sanació quàntica amb aquella impunitat, que esgarrifa els científics.

No sé si hi ha res a fer. Però, tanmateix, alguna cosa es deu haver de fer. No es tornarà a l’estadi d’una nomenclatura genuïnament científica, estadi en el que no hem estat mai del tot. Acceptat això, cal que tot científic sgui conscient de quin ús fa la població no experta dels termes amb contingut científic, i aclareixi sistemàticament la diferència: cal tenir una espècie de diccionari de traducció entre lèxic expert i lèxic no expert. Res de nou per als cuiners i científics, però encara poc habitual en altres camps. I, òbviament, educar a tots els nivells sobre les terminologies i el valor diferent de les paraules segons el context.

Per cert, lector, aquest tanmateix del paràgraf anterior, com el traduiries en castellà: “A pesar de todo” o “asimismo“? Estem assistint a un canvi de significat d’aquest terme, que està passant a voler dir el contrari del que volia dir fa uns anys. Cada cop més gent l’usa en el sentit d'”així mateix“, avui per avui incorrecte, perquè vol dir precisament el contrari. Però la pressió popular farà que sigui correcte d’aquí a uns anys.

Sort que ja no ho veuré, que diuen l’avi de La Competència i el senyor Marcel·lí Virgili. Si no saps de qui et parlo, és que som d’universos paral•lels, amb alguns contactes potser, però independents entre ells.